Sus Obras Principales: Fruto de su Gran Celo Apostólico



Sacerdote Ejemplar y comprometido; con el entusiasmo y audacia que le caracterizaban, José Antonio dio a la Iglesia y a la patria abundantes frutos apostólicos, que perduran hasta el día de hoy.


Siendo Cura de Jacona, realizó muchas mejoras materiales, como la remodelación del Santuario de nuestra Señora de la Raíz, a quién luego se le llamó nuestra Señora de la Esperanza; el empedrado de las principales calles de pueblo, el arreglo de la plaza principal y del cementerio; la construcción del primer ferrocarril en Michoacán, entre Jacona y Zamora.

La principal de sus obras fue elevar la vida esperitual de sus feligreses, a quienes logró acercar a los sacramentos, revitalizando notablemente su participación en la vida parroquial y su devoción a la Santísima Virgen. En el ámbito de la educación, fundó el "Colegio de Nuestra Señora de Guadalupe", para niñas , el 12 de noviembre de 1867; posteriormente, éste fue llamado "Colegio de la Purísima Concepción".


El 8 de Septiembre de 1873, fundó el "Colegio de San Luis Gonzaga", para niños. Este Colegio, después de sortear graves obstáculos, fue cerrado y en cierto sentido, trasladado a Roma, pues varios de los chicos que ahí estudiaban fueron llevados a la Ciudad de Eterna para continuar su preparación.

A lo largo de su vida, fueron varios los grupos de jóvenes que mandó a estudiar a Roma; la mayor parte de éstos jóvenes siguieron la carrera eclesiástica y algunos llegaron a ser obispos en nuestra patria.El Padre Plancarte fue una gran formador de jóvenes seminaristas y apóstol vocacional incansable. El 13 de junio de 1879, fundó el asilo de "San Antonio", para huérfanas pobres, tal como se lo había prometido a San Antonio de Padua, su querido patrono.

Con las fundaciones, tanto del "Colegio de Nuestra Señora de Guadalupe" como del "Asilo de San Antonio", tuvo una magnifica idea: fundar una congregación religiosa netamente mexicana, y se lanzó a la lucha.

Soló su fe, su valor y su inquebrantable confianza en el Señor pudieron darle la fortaleza para llevar adelante tan extraordinario proyecto.El 2 de febrero de 1878 recibe los votos de las primeras religiosas de su obra predilecta, la Congregación de Hijas de María Inmaculada de Guadalupe, en honor de la Santísima Virgen de Guadalupe, quien es constituida como Patrona principal de la Congregación.

Una vez trasladado a la Capital, realizó la magna obra del Guadalupanismo en México: la solemne coronación pontificia de nuestra Señora de Guadalupe, el 12 de Octubre de 1895. Para ello, amplió y embelleció la Colegiata, hoy Basílica, de donde fue XVI Abad; en esta obra trabajó arduamente desde 1887 hasta 1895.

Gracias a su arrojo y perseverancia, Santa María de Guadalupe fue coronada como Reina de los mexicanos. Su última obra, poco antes de su tránsito al Padre, fue la construcción del Templo Expiatorio Nacional de San Felipe de Jesús, primer mártir mexicano, a cuya canonización le había tocado asistir cuando era estudiante en Roma. En este templo expiatorio, consagrado el 5 de febrero de 1887, justamente en el tercer centenario del martirio del santo, se pide perdón incesantemente por los pecados de México ante Jesús Eucaristía. El Padre Plancarte es el fundador y promotor de la Expiación Nacional con la Adoración Perpetua.

 


Por esta gran fecundidad apostólica, fruto del ejercicio heroico de las virtudes teolagales, José Antonio es reconocido como el hombre de Dios, un hombre de Iglesia, un hombre al servicio de sus hermanos, los hombres.